Tus tacos pueden dejarte más.
Súbeles 3%: tus clientes casi no lo notan, tu margen sí.
Conecta las herramientas que ya usas. Rendi hace el trabajo contigo y mejora tus probabilidades.
TÚ ERES TODO EL EQUIPO
78%
de los negocios en Estados Unidos no tienen ni un empleado.
Tú eres el dueño, el que cotiza, el que cobra y el que factura. Rendi es la mano derecha que no tienes.
Conecta las herramientas que ya usas y Rendi se pone a trabajar: arma la factura, revisa el precio, prepara el mensaje. Nada se envía sin tu sí. Tu banco se conecta solo para leer — Rendi nunca mueve tu dinero.
Recibos en la troca, correos de change orders y notas de voz entran a Rendi y salen como factura, cotización o cobro — listos para enviar.
No esperas a preguntar. Si subió el precio de tu material o un cliente no te ha pagado, Rendi ya lo vio y ya trae el siguiente movimiento.
Rendi lo deja hecho y te lo pone enfrente. Tú dices que sí, y sale.
Rendi sugiere. Nada pasa hasta que tú decides.
Tu banco, tu punto de venta, tus clientes. Rendi los junta y te dice dónde está tu siguiente dólar.
Súbeles 3%: tus clientes casi no lo notan, tu margen sí.
Tus extras detectados y agregados a la factura del cliente.
El plan mensual que convierte clientes en recurrentes.
Trabajas de sol a sol y al final del día no sabes si te quedó algo.
Rendi junta tu banco, tus ventas y tus recibos, y cada mañana te dice cuánto te quedó de verdad.
Rendi para restaurantes →Ya tienes clientes. Ahora quieres que regresen y que cada dólar trabaje para ti.
Rendi te muestra qué clientes, qué trabajos y qué precios hacen crecer tu negocio.
Rendi para servicios →Tu negocio ya camina. Ahora se trata de escoger bien y construir algo para tu familia.
Rendi te dice qué trabajos te dejan más, para que crezcas a propósito y no por suerte.
Rendi para contratistas →Por eso Rendi funciona como funcionan las cosas en nuestra comunidad: de persona a persona, en tu idioma y sin letra chiquita.
No. Tu banco se conecta solo para leer. Rendi no puede mover, sacar ni gastar nada de tu cuenta.
Sí. Arma facturas, revisa precios, prepara cotizaciones y cobros. Para eso está.
No. Nada sale de tu negocio sin tu sí. Tú lo ves antes, siempre.
Todo queda escrito, en palabras claras. Y tú decides qué puede hacer solo.
No. Y si un día te quieres salir, te desconectas y pides que borremos tus datos.
No. Rendi te habla claro, en español o en inglés, como te hablaría alguien de confianza.
Nadie entra por un anuncio. Entras porque otro dueño te invitó.
Nada para los dueños fundadores, mientras construimos Rendi con ellos.
Una familia de dueños de negocio, igual que la tuya.
Crecí en una familia trabajadora. Mis papás abrieron su negocio en 2001; mi hermano, en 2003. Y siempre la misma pregunta: ‘Metí buen dinero, ¿a dónde se fue?’ Rendi existe para contestarla cada mañana, y para que el trabajo de familias como la mía rinda.Edgar Carreon, fundador
Rendi crece de dueño a dueño.