La mano derecha de tu negocio.
Haces de todo en tu negocio. Con Rendi, nada se te cae.
Conecta las herramientas que ya usas. Recibe la ayuda que siempre quisiste.
Tu correo, tu punto de venta, tus recibos, tus notas de voz y, pronto, tu banco. Rendi los junta en un solo lugar.
Cada depósito, con su factura.
Tu meta del año, en pasos.
Habrá más conexiones disponibles con regularidad.
La confianza no se pide. Se gana.
¿Qué hace Rendi por mí?
Tus pendientes. Prepara facturas, cotizaciones y recordatorios, y lleva tus gastos. Nada sale sin tu sí.
¿Pueden tocar mi dinero?
No. Rendi solo puede ver tu actividad. No puede mover, sacar ni gastar nada.
¿Venden mi información?
No. Y si un día te quieres salir, te desconectas y pides que borremos tus datos.
¿Cuánto cuesta?
Nada para los dueños fundadores, mientras construimos Rendi con ellos.
Crecí en una familia trabajadora. Mis papás abrieron su negocio en 2001; mi hermano, en 2003. Y siempre la misma pregunta: ‘Metí buen dinero, ¿a dónde se fue?’ Rendi existe para contestarla siempre, y para que el trabajo de familias como la mía rinda.Edgar Carreon, fundador
Así se ve un día con Rendi.
Un día cualquiera. Tú sigues con lo tuyo.
Pides tu invitación.
Te escribimos en menos de una semana.
Conectas lo que usas.
En solo lectura. Rendi no mueve tu dinero.
Rendi empieza a trabajar.
Tú das el sí.
Conecta tus herramientas. Deja que Rendi te ayude.
Tu negocio sigue siendo tuyo.
Te escribimos en menos de una semana.